
Cuando la oralidad era imperante, siete soldados de la Monarquía sintieron la necesidad de escribir sus autobiografías en la primera mitad del siglo xvii. Entre ellos, el capitán Alonso de Contreras, cuya obra, vital, cautivó a Ortega y Gasset. Con sus plumas retrataron al Imperio, del Mediterráneo al Índico. Esa fotografía del Leviatán —el Estado Moderno—, en sus años formativos, constituye el principal propósito de este libro, en un acercamiento pragmático, inmerso en la cotidianidad, jocosa o trágica. Se siguen vidas a «salto de mata», rescatando sus sueños y tropelías, restituyendo sus vivencias y, con ellas, las de una época, así como parte de la maquinaria imperial, cuando el sol se ponía sobre la Monarquía. Todo se ensarta, en definitiva, alrededor de dos preguntas. ¿Cómo se pasó de la espada a la pluma, otro ejercicio de esgrima? ¿Cómo las dos dibujan universos, de Italia a Filipinas, pasando por España, hacia 1600-1650?
Análisis de las relaciones de poder que se establecen en la sociedad a partir, no del modelo propio de la guerra, sino de un nuevo modelo que Foucault denomina “Biopoder”.
Este libro fala do que non se pode dicir, nin divulgar: temos unha monarquía corrupta, cunha tradición de reis e raíñas implicados en negocios, que utilizaron o trono para o seu enriquecemento.
Raros han sido los casos de monarquía electiva en la historia. Quizás por esta razón es bastante desconocido que el 16 de noviembre de 1870 las Cortes Españolas eligieron a Amadeo de Saboya como rey de los españoles. Desde un principio, la propia expresión del título provocó disensiones entre los diputados, pues unos se inclinaban por la denominación rey de España, mientras que otros preferían la de rey de los españoles. La presente investigación se ha centrado en el estudio histórico-jurídico de su reinado (1871-1873). Por lo que, a la hora de determinar los factores de conexión institucional entre la Corona, el gobierno y las Cortes, destacamos las relaciones que se produjeron entre ellos. Con la intención, desde luego, de demostrar si realmente había sido la conducta del monarca una actuación dentro de los límites que le otorgaba la Constitución Española de 1869.
En esta monografía se propone un recorrido por la Sevilla del XIX y un estudio pormenorizado de la relación de la ciudad con el Poder, utilizando como hilo conductor las trece visitas o estancias realizadas por miembros de la realeza a esta capital andaluza entre 1810 y 1879.
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